La violencia de género es todo ejercicio de poder sobre las mujeres que produce daño a su integridad, aunque no haya la intención de producirlo.

Es decir, de manera más amplia y profunda, la violencia de género la entendemos como todo acto abusivo de poder u omisión, único o repetitivo, dirigido a dominar, someter, controlar, o agredir de manera física, verbal, psicológica, moral, patrimonial, económica o sexual a las mujeres de cualquier edad por su condición de género, pudiendo presentarse tanto en el ámbito privado como en el público, causándole daño en su integridad o incluso la muerte aunque producirlo no sea su finalidad, y que tenga lugar al interior de la familia o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o no el mismo domicilio que la mujer, o que tenga lugar en la comunidad y se perpetúe por cualquier persona.1 Esta definición que aquí presentamos es la síntesis de lo establecido en diferentes Normas y Leyes, entre las cuales llega a haber ciertas diferencias sustanciales como el especificar si la intención o no de producir el daño disminuye el grado de violencia y los efectos resultantes dependen o no de la interpretación subjetiva que la persona receptora dé al acto en cuestión. Sugerimos, como en todos los casos, informarse más al respecto, socializar la información y crear espacios de discusión para llegar a acuerdos y entendimientos comunes.

A veces nos es difícil reconocer las diferentes formas en que la violencia puede aparecer, debido a que actos violentos ocurren todos los días, llegando a hacerse costumbre y en ocasiones se consideran como algo “natural” en la convivencia diaria. La violencia no es algo natural ni debe de ser justificada, y debemos aprender a identificarla para así poder evitarla, por eso te presentamos a continuación los tipos de violencia y las definiciones que aparecen en las Leyes que protegen tu integridad y dignidad como mujer: